quinta-feira, 28 de outubro de 2010

EL DESEO DE IRSE


EL DESEO DE IRSE




Ha penetrado el sol por mi ventana,
todo lo ha iluminado alegremente.
Ladra un perro y un pájaro desgrana
armoniosos gorjeos a torrentes.

De espaldas en mi lecho siento un vago
deseo de adorar las lejanías,
de perderme en la bruma de los lagos
y cegarme en la luz de la alegría.

De irme cantando en el camino agreste
sintiendo la dulzura de las tardes,
y lleno el corazón de la celeste
llama de amor que en los caminos arde...


PABLO NERUDA

EL PRINCIPITO






EL PRINCIPITO

Saint - Exupéry

(fragmento)


(...)

El principito, una vez que llegó a la Tierra, quedó sorprendido de no ver a nadie. Tenía miedo de haberse equivocado de planeta, cuando un anillo de color de luna se revolvió en la arena.

— ¡Buenas noches! — dijo el principito.

— ¡Buenas noches! — dijo la serpiente.

— ¿Sobre qué planeta he caído? — preguntó el principito.

— Sobre la Tierra, en África — respondió la serpiente.

— ¡Ah! ¿Y no hay nadie sobre la Tierra?

— Esto es el desierto. En los desiertos no hay nadie. La Tierra es muy grande — dijo la serpiente.

El principito se sentó en una piedra y elevó los ojos al cielo.

— Yo me pregunto — dijo — si las estrellas están encendidas para que cada cual pueda un dia encontrar la suya. Mira mi planeta; está precisamente encima de nosotros... Pero... ¡qué lejos está!

— Es muy bella — dijo la serpiente —. ¿Y qué vienes tú a hacer aquí?

— Tengo problemas con una flor — dijo el principito.

— ¡Ah!

Y se callaron.

— ¿Dónde están los hombres? — prosiguió por fin el principito. Se está un poco solo en el
desierto...

— También se está solo donde los hombres — afirmó la serpiente.

El principito la miró largo rato y le dijo: — Eres un bicho raro, delgado como un dedo...

— Pero soy más poderoso que el dedo de un rey — le interrumpió la serpiente.

El principito sonrió:

— No me pareces muy poderoso... ni siquiera tienes patas... ni tan siquiera puedes viajar...

— Puedo llevarte más lejos que un navío — dijo la serpiente.

Se enroscó alrededor del tobillo del principito como un brazalete de oro.

— Al que yo toco, le hago volver a la tierra de donde salió. Pero tú eres puro y vienes de uma estrella...

El principito no respondió.

— Me das lástima, tan débil sobre esta tierra de granito. Si algún día echas mucho de menos tu planeta, puedo ayudarte. Puedo...

— ¡Oh! —dijo el principito —. Te he comprendido. Pero ¿por qué hablas con enigmas?

— Yo los resuelvo todos — dijo la serpiente.

Y se callaron.

(...)


Entonces apareció el zorro:

— ¡Buenos días! — dijo el zorro.

— ¡Buenos días! — respondió cortésmente el principito, que se volvió pero no vio nada.

— Estoy aquí, bajo el manzano — dijo la voz.

— ¿Quién eres tú? — preguntó el principito —. ¡Qué bonito eres!

— Soy un zorro — dijo el zorro.

— Ven a jugar conmigo — le propuso el principito —, ¡estoy tan triste!

— No puedo jugar contigo — dijo el zorro —, no estoy cautivado.

— ¡Ah, perdón! — dijo el principito.

Pero después de una breve reflexión, añadió:

— ¿Qué significa "cautivar"?

— Tú no eres de aquí — dijo el zorro — ¿qué buscas?

— Busco a los hombres — le respondió el principito —. ¿Qué significa "cautivar"?

— Los hombres — dijo el zorro — tienen escopetas y cazan. ¡Es muy molesto! Pero también crían gallinas. Es lo único que les interesa. ¿Tú buscas gallinas?

— No — dijo el principito —. Busco amigos. ¿Qué significa "cautivar"? —volvió a preguntar el principito.

— Es una cosa ya olvidada — dijo el zorro —, significa "crear vínculos... "

— ¿Crear vínculos?

— Efectivamente, verás — dijo el zorro —. Tú no eres para mí todavía más que un muchachito igual a otros cien mil muchachitos y no te necesito para nada. Tampoco tú tienes necesidad de mí y no soy para ti más que un zorro entre otros cien mil zorros semejantes. Pero si tú me cautivas, entonces tendremos necesidad el uno del otro. Tú serás para mí único en el mundo, yo seré para ti único en El mundo...

— Comienzo a comprender —dijo el principito—. Hay una flor... creo que ella me ha cautivado...

— Es posible — concedió el zorro —, en la Tierra se ven todo tipo de cosas.

— ¡Oh, no es en la Tierra! — exclamó el principito.

El zorro pareció intrigado:

— ¿En otro planeta?

— Sí.

— ¿Hay cazadores en ese planeta?

— No.

— ¡Qué interesante! ¿Y gallinas?

— No.

— Nada es perfecto — suspiró el zorro.

Y después volviendo a su idea:

— Mi vida es muy monótona. Cazo gallinas y los hombres me cazan a mí. Todas las gallinas se parecen y todos los hombres son iguales; por consiguiente me aburro un poco. Si tú me cautivas, mi vida estará llena de sol. Conoceré el rumor de unos pasos diferentes a todos los demás. Los otros pasos me hacen esconder bajo la tierra; los tuyos me llamarán fuera de la madriguera como una música. Y además, ¡mira! ¿Ves allá abajo los campos de trigo? Yo no como pan y por lo tanto el trigo es para mi algo inútil. Los campos de trigo no me recuerdan nada y eso me pone triste. ¡Pero tú tienes los cabellos dorados y será algo maravilloso cuando me cautivares! El trigo, que es dorado también, será um recuerdo de ti. Y amaré el ruido del viento en el trigo.

El zorro se calló y miró un buen rato al principito:

— Por favor... cautivame — le dijo.

— Bien quisiera — le respondió el principito, pero no tengo mucho tiempo. He de buscar amigos y conocer muchas cosas.

— Sólo se conocen bien las cosas que se cautivan — dijo el zorro —. Los hombres ya no tienen tiempo de conocer nada. Lo compran todo hecho en las tiendas. Y como no hay tiendas donde vendan amigos, los hombres no tienen ya amigos. ¡Si quieres un amigo, cautivame!

— ¿Qué debo hacer? —preguntó el principito.

— Debes tener mucha paciencia — respondió el zorro—. Te sentarás al principio un poco lejos de mí, así, en el suelo; yo te miraré con el rabillo del ojo y tú no me dirás nada. El lenguaje es fuente de malos entendidos. Pero cada día podrás sentarte un poco más cerca...

El principito volvió al día siguiente.

— Hubiera sido mejor — dijo el zorro — que vinieras a la misma hora. Si vienes, por ejemplo, a las cuatro de la tarde; desde las tres yo empezaría a ser dichoso. Cuanto más avance la hora, más feliz me sentiré. A las cuatro me sentiré agitado e inquieto, descubriré así lo que vale la felicidad. Pero si tú vienes a cualquier hora, nunca sabré cuándo preparar mi corazón... Los ritos son necesarios.

— ¿Qué es un rito? —inquirió el principito.

— Es también algo demasiado olvidado —dijo el zorro—. Es lo que hace que un día no se parezca a otro día y que una hora sea diferente a otra. Entre los cazadores, por ejemplo, hay un rito. Los jueves bailan con las muchachas del pueblo. Los jueves entonces son días maravillosos en los que puedo ir de paseo hasta la viña. Si los cazadores no bailaran en día fijo, todos los días se parecerían y yo no tendría vacaciones.

De esta manera el principito cativó al zorro. Y cuando se fue acercando el día de la partida:

— ¡Ah! — dijo el zorro —, lloraré.

—Tuya es la culpa — le dijo el principito —, yo no quería hacerte daño, pero tú has querido que te cautive...

— Ciertamente — dijo el zorro.

— ¡Y vas a llorar!, —dijo el principito.

— ¡Seguro!

— No ganas nada.

— Gano — dijo el zorro — he ganado a causa del color del trigo.

Y luego añadió:

— Vete a ver las rosas; comprenderás que la tuya es única en el mundo. Volverás a decirme adiós y yo te regalaré un secreto.

El principito se fue a ver las rosas a las que dijo:

— No son nada, ni en nada se parecen a mi rosa. Nadie las ha cautivado ni ustedes han cautivado a nadie. Son como el zorro era antes, que en nada se diferenciaba de otros cien mil zorros. Pero yo le hice mi amigo y ahora es único en el mundo.

Las rosas se sentían molestas oyendo al principito, que continuó diciéndoles:

— Son muy bellas, pero están vacías y nadie daría la vida por ustedes. Cualquiera que las vea podrá creer indudablemente que mí rosa es igual que cualquiera de ustedes. Pero ella se sabe más importante que todas, porque yo la he regado, porque ha sido a ella a la que abrigué con el fanal, porque yo le maté los gusanos (salvo dos o tres que se hicieron mariposas) y es a ella a la que yo he oído quejarse, alabarse y algunas veces hasta callarse. Porque es mi rosa, en fin.

Y volvió con el zorro.

— Adiós — le dijo.

— Adiós — dijo el zorro —. He aquí mi secreto, que no puede ser más simple: sólo con el corazón se puede ver bien; lo esencial es invisible para los ojos.

— Lo esencial es invisible para los ojos — repitió el principito para acordarse.

— Lo que hace más importante a tu rosa, es el tiempo que tú has perdido con ella.

— Es el tiempo que yo he perdido con ella... —repitió el principito para recordarlo.

— Los hombres han olvidado esta verdad — dijo el zorro —, pero tú no debes olvidarla. Eres responsable para siempre de lo que has cautivado. Tú eres responsable de tu rosa...

— Yo soy responsable de mi rosa... — repitió el principito a fin de recordarlo.
(...)

Orações adjetivas





ORAÇÕES ADJETIVAS






El abuelito se ha ido al cielo: el niño y la muerte






EL ABUELITO SE HA IDO AL CIELO: EL NIÑO Y LA MUERTE


La pérdida de un ser querido, en este caso un abuelo, es un momento difícil para toda la familia, pero para los niños es muy impactante, sobre todo si tenían un contacto muy estrecho con esa persona. Los abuelos desempeñan un papel casi mágico en la infancia de los niños. Son padres al cuadrado, portadores de un amor incondicional y su único objetivo es amar, disfrutar y vivir una nueva infancia al lado de su nieto.

Para algunos niños los abuelos se convierten en un ancla de seguridad, en uno de los vínculos afectivos más fuertes para su autoestima y cuando el abuelo fallece lo peor que podemos hacer es intentar evitarles el sufrimiento con mentiras piadosas.

En cualquier caso, podemos hablarle sobre el ciclo de la vida de una forma natural, por ejemplo, haciéndole observar como algunas plantas se marchitan. Si tienes mascotas podrá ver como se hacen mayores o, incluso, cómo un día han dejado de moverse.

De esta manera, el niño se va aproximando del tema de la muerte de forma natural y la muerte de un ser querido le dolerá, pero no le causará traumas mayores. Como dijo el poeta Carlos Drummond de Andrade:
“El dolor es inevitable, el sufrimiento opcional”.

La muerte es la única certeza que tememos en esta vida, si la complicamos con historias, cuentos y inseguridades adultas, los niños no conseguirán superar una pérdida de manera saludable.


Como afecta a los niños la pérdida de un ser querido

La pérdida de un ser querido en la etapa de crecimiento puede afectar profundamente a la autoestima infantil, ya que esta se apoya en las figuras familiares que actúan como reflejos, como anclajes emocionales, los niños se sienten inseguros de su mundo, se encuentran vulnerables.

El duelo no tiene un tiempo concreto; depende de varios factores, pero hay algunos elementos comunes: la tristeza, la inseguridad; han de llorar y expresar el vacio que sienten. Compartir cómo echan de menos a la persona que se ha ido para poderlo superar. Y cada niño la vivirá a su manera, expresando su dolor basado en las emociones que los circunda. Las pautas principales a seguir cuando se trata de niños es:


- No lo engañes: tu hijo es pequeño pero tiene sentimientos y sabe que algo pasa. Y decir mentiras puede hacerlo pensar cosas malas, como si dices que el abuelo se ha marchado es porque no quiere estar con él.

- Las cosas claras: la realidad no es siempre como queremos.

- No escondas tus sentimientos en su presencia: compártelos con él.

- Ayúdale a exteriorizar su pena mirando fotografías, hablando sobre buenos recuerdos.

Respeto a que conviene que el niño se despida de la persona querida que va a morir, no significa que hay que llevar a un niño de 4 años a la clínica a ver su abuelo cuando este ya no sabe quién es. Lo que conviene, por el contrario, es prever el momento de la despedida cuando se trata de una larga enfermedad.


La manera de despedirse dependerá de la edad. Una buena idea es que el niño escriba una carta o haga un dibujo a la persona o, que envié una carta en un globo al cielo caso la persona ya no esté entre nosotros. Por otra parte, es recomendable no llevar a los niños pequeños a los funerales y que hay momentos que los niños pueden obsesionarse con el tema de la muerte. Los más pequeños parecen creer que la muerte es algo contagioso, como las enfermedades. Hay que explicarles que eso pasa cuando alguien es muy viejecito, para así calmarlos y evitar su ansiedad, pues temen a quedarse solos, a no sentirse protegidos.


Daniela Reis



Referencia Bibliográfica

Mª Luisa Ferrerós. Abrázame, mamá: El desarrollo de la autoestima infantil y juvenil. Editorial Planeta, Barcelona, 2007.
Lic Iván Salas Dahlqvist. http://www.cosasdelainfancia.com/biblioteca-familia20.htm.
J. Bowbly. Vínculos Afectivos: formación, desarrollo y pérdida. Ediciones Morata, Madrid, 2006.


Retirado de: http://www.padresehijos.net/articulos/el-duelo-infantil-el-ni%C3%B1o-y-la-muerte/

O RIO





O RIO


Ser como o rio que deflui
Silencioso dentro da noite.
Não temer as trevas da noite.
Se há estrelas no céu, refleti-las
E se os céus se pejam de nuvens,
Como o rio as nuvens são água,
Refleti-las também sem mágoa
Nas profundidades tranquilas.


Manuel Bandeira

Não Esqueça as Perguntas Fundamentais





NÃO ESQUEÇA AS PERGUNTAS FUNDAMENTAIS


Vou contar para vocês uma história. Não importa se verdadeira ou imaginada. Por vezes, para ver a verdade, é preciso sair do mundo da realidade e entrar no mundo da fantasia...

Um grupo de psicólogos se dispôs a fazer uma experiência com macacos. Colocaram cinco macacos dentro de uma jaula. No meio da jaula, uma mesa. Acima da mesa, pendendo do teto, um cacho de bananas.

Os macacos gostam de bananas. Viram a mesa. Perceberam que, subindo na mesa, alcançariam as bananas. Um dos macacos subiu na mesa para apanhar uma banana. Mas os psicólogos estavam preparados para tal eventualidade: com uma mangueira deram um banho de água fria nele. O macaco que estava sobre a mesa, ensopado, desistiu provisoriamente do seu projeto.

Passados alguns minutos, voltou o desejo de comer bananas. Outro macaco resolveu comer bananas. Mas, ao subir na mesa, outro banho de água fria. Depois de o banho se repetir por quatro vezes, os macacos concluíram que havia uma relação causal entre subir na mesa e o banho de água fria. Como o medo da água fria era maior que o desejo de comer bananas, resolveram que o macaco que tentasse subir na mesa levaria uma surra. Quando um macaco subia na mesa, antes do banho de água fria, os outros lhe aplicavam a surra merecida.

Aí os psicólogos retiraram da jaula um macaco e colocaram no seu lugar um outro macaco que nada sabia dos banhos de água fria. Ele se comportou como qualquer macaco. Foi subir na mesa para comer as bananas. Mas, antes que o fizesse, os outros quatro lhe aplicaram a surra prescrita. Sem nada entender e passada a dor da surra, voltou a querer comer a banana e subiu na mesa. Nova surra. Depois da quarta surra, ele concluiu: nessa jaula, macaco que sobe na mesa apanha. Adotou, então, a sabedoria cristalizada pelos políticos humanos que diz: se você não pode derrotá-los, junte-se a eles.

Os psicólogos retiraram então um outro macaco e o substituíram por outro. A mesma coisa aconteceu. Os três macacos originais mais o último macaco, que nada sabia da origem e função da surra, lhe aplicaram a sova de praxe. Este último macaco também aprendeu que, naquela jaula, quem subia na mesa apanhava.

E assim continuaram os psicólogos a substituir os macacos originais por macacos novos, até que na jaula só ficaram macacos que nada sabiam sobre o banho de água fria. Mas, a despeito disso, eles continuavam a surrar os macacos que subiam na mesa.
Se perguntássemos aos macacos a razão das surras, eles responderiam: é assim porque é assim. Nessa jaula, macaco que sobe na mesa apanha... Haviam se esquecido completamente das bananas e nada sabiam sobre os banhos. Só pensavam na mesa proibida.

Vamos brincar de "fazer de conta". Imaginemos que as escolas sejam as jaulas e que nós estejamos dentro delas... Por favor, não se ofenda, é só faz-de-conta, fantasia, para ajudar o pensamento. Nosso desejo original é comer bananas. Mas já nos esquecemos delas. Há, nas escolas, uma infinidade de coisas e procedimentos cristalizados pela rotina, pela burocracia, pelas repetições, pelos melhoramentos. À semelhança dos macacos, aprendemos que é assim que são as escolas. E nem fazemos perguntas sobre o sentido daquelas coisas e procedimentos para a educação das crianças. Vou dar alguns exemplos.

Primeiro, a arquitetura das escolas. Todas as escolas têm corredores e salas de aula. As salas servem para separar as crianças em grupos, segregando-as umas das outras. Por que é assim? Tem de ser assim? Haverá uma outra forma de organizar o espaço, que permita interação e cooperação entre crianças de idades diferentes, tal como acontece na vida? A escola não deveria imitar a vida?

Programas. Um programa é uma organização de saberes numa determinada sequência. Quem determinou que esses são os saberes e que eles devem ser aprendidos na ordem prescrita? Que uso fazem as crianças desses saberes na sua vida de cada dia? As crianças escolheriam esses saberes? Os programas servem igualmente para crianças que vivem nas praias de Alagoas, nas favelas das cidades, nas montanhas de Minas, nas florestas da Amazônia, nas cidadezinhas do interior?
Os programas são dados em unidades de tempo chamadas "aulas". As aulas têm horários definidos. Ao final, toca-se uma campainha. A criança tem de parar de pensar o que estava pensando e passar a pensar o que o programa diz que deve ser pensado naquele tempo. O pensamento obedece às ordens das campainhas? Por que é necessário que todas as crianças pensem as mesmas coisas, na mesma hora, no mesmo ritmo? As crianças são todas iguais? O objetivo da escola é fazer com que as crianças sejam todas iguais?

A questão é fazer as perguntas fundamentais: por que é assim? Para que serve isso? Poderia ser de outra forma? Temo que, como os macacos, concentrados no cuidado com a mesa, acabemos por nos esquecer das bananas...


Rubem Alves

Ler é o melhor exercício





LER É O MELHOR EXERCÍCIO


O melhor exercício para a mente é a leitura. Quando os olhos passam pelas letras, uma série de atividades cerebrais é ativada. O pensamento e a mente são acionados, exercitando todas as funções do cérebro. A memória visual, auditiva, de leitura, dos sentimentos e todas as demais entram em ação quando a primeira frase é lida.

De acordo com um dos maiores especialistas em memória no Brasil, Ivan Izquierdo, ter o hábito de leitura é a melhor solução para se manter a mente e a memória saudáveis. Doutor em medicina, Izquierdo é um dos maiores pesquisadores do mundo na área de fisiologia da memória e coordena o Centro de Memória da Pontifícia Universidade Católica do Rio Grande do Sul (PUCRS).

“No momento em que lemos uma palavra que começa com A, o cérebro faz um mapeamento de tudo o que começa com A. Se em seguida vem a letra M, ele faz uma segunda seleção, e assim por diante”. Neste processo o cérebro seleciona os significados das palavras para a leitura, relaciona os sistemas, como o idioma, e busca na memória tudo o que está relacionado às palavras, como imagens, sons e sentimentos.

“A memória é uma das funções cerebrais mais importantes e uma das que ficam mais lentas com a idade. Pensamos por conta do que recordamos”, diz. Quan¬¬to mais a pessoa lê, menos prejuízo a memória tem com o tempo. Segundo o pesquisador, isso já está mais do que comprovado. “Nas profissões que exigem leitura, como a de professor e de ator, nota-se menor perda de memória e o desenvolvimento de doenças como o alzheimer é bem mais lento e suportável para o portador.”


Mente seletiva

Situações como esquecer a chave mais de uma vez por dia, não lembrar se fechou a janela ou onde estacionou o carro não são motivos para preocupações. Segundo Izquierdo, ao se chegar aos 40 anos a memória começa a perdurar menos. “Vemos um filme, lembramos o nome do ator, mas daqui a três dias esquecemos. Isso acontece com o trivial, a memória menos importante persiste por menos tempo para dar lugar às coisas mais importantes.”

Para quem não chegou aos 40, esses típicos esquecimentos são consequência do estresse e da agitação da rotina. De acordo com a psicóloga e especialista em programação neurolinguística Carla Correia, com a quantidade de coisas que as pessoas têm a fazer no mesmo dia, a memória automatiza alguns comandos. “Nossa mente foca no que é prioritário. Des¬¬ligar o computador ou fechar a porta fica registrado no inconsciente por ser automático para o cérebro, por isso esquecemos, mas não significa que não temos memória”, explica.


Ginástica cerebral

Carla Correia ministra o curso Fitness Mental, em São Paulo, e ensina como exercitar as partes do cérebro que costumam entrar no modo automático. “Assim como um músculo precisa de exercício para não ficar flácido, se não exercitamos a mente, as sinapses – comunicação entre os neurônios – ficam enfraquecidas, perdemos a criatividade e esquecemos mais facilmente”. Esta “ginástica” otimiza a multiplicação celular dos neurônios e pode aumentar a eficiência e agilidade da mente.
A capacidade do cérebro de armazenar informações é muito grande, mas alternar as memórias é muito importante, de acordo com o neurologista e responsável pelas disciplinas de memória da Universidade Estadual Paulista (Unesp), Arthur Oscar Schelp. “Se lembrássemos a todo o momento de tudo não conseguiríamos ter uma vida normal. A memória está sempre se reciclando, preservando um pedacinho da antiga. Quando forçamos para nos lembrar de algo, resgatamos esse pedaço e o reconstruí¬¬mos.” Segundo ele, é importante procurar um neurologista quando os brancos começam a prejudicar a execução de atividades rotineiras (como dirigir, cozinhar, ir ao banco) ou quando há grande disparidade sobre a época de ocorrência de um fato, por exemplo, quando não se sabe se algo ocorreu ontem ou há dez anos.


Dicas

Saiba como exercitar sua mente e garantir uma melhor memória:
- Faça coisas diferentes do que está acostumado, como variar os caminhos para se chegar ao trabalho.
- Se fizer o mesmo trajeto, procure algo que nunca tenha observado. Relacionar e perceber a diferença é um ótimo exercício.
- Troque o relógio de mão, a lixeira ou a saboneteira de lugar. Tudo o que você faz automaticamente deixa a mente preguiçosa. Quando a modificação se tornar automática já está na hora de mudar novamente.
- Separe a roupa, apague a luz e então se vista. O cérebro vai pensar de forma diferente.
- Faça caça-palavras, jogos matemáticos, quebra-cabeças. Mas, fique atento. Quando eles tornam-se automáticos já não são mais efetivos como exercício para a mente
- Faça qualquer atividade que fuja da sua rotina ou que não seja automatizada. Some placas de carro, faça contas de cabeça.
- Veja as horas olhando no espelho ou fotografias de cabeça para baixo. O cérebro vai ter de pensar ao contrário.
- Tome banho em ordem diferente do que você está acostumado.
- Ande de costas no corredor da sua casa. Observe se não há nada que possa machucar por perto.
- Faça aula de música, de canto, aprenda um instrumento.
- Aprenda um novo idioma e mantenha atividades intelectuais.

(Fonte: Carla Correia, psicóloga especializada em programação neurolinguística
e palestrante do curso Fitness Mental, em São Paulo.)



AMÁLIA DORNELLAS, ESPECIAL PARA A GAZETA - Publicado em 05/05/2010.

FECHANDO CÍRCULOS





FECHANDO CÍRCULOS


É preciso saber sempre quando se acaba uma etapa da vida. Se insistirmos em permanecer nela, depois do tempo necessário, perderemos a alegria e o sentido do resto.

Fechando círculos, fechando portas ou fechando capítulos, como queiras chamar, o importante é poder fechá-los, deixar ir momentos da vida que vão se enclausurando.

Terminou seu trabalho? Acabou a relação? Já não mora mais nessa casa? Deve viajar? A amizade acabou? Você pode passar muito tempo do seu presente dando voltas ao passado, tentando modificá-lo...

O desgaste será infinito, porque na vida, você, seus amigos, filhos, irmãos, todos estamos destinados a fechar capítulos, virar páginas, terminar etapas ou momentos da vida e seguir adiante.

Não podemos estar no presente, sentindo falta do passado. O que aconteceu... aconteceu. Não podemos ser filhos para sempre, nem adolescentes eternos, nem empregados de empresas inexistentes, nem ter vínculos com quem não quer estar vinculado a nós.

Os acontecimentos passam e temos que deixá-los ir! Por isso, às vezes, é tão importante esquecer de lembrar, trocar de casa, rasgar papéis, jogar fora presentes desbotados, dar ou vender livros...

As mudanças externas podem simbolizar processos interiores de superação. Deixar ir, soltar, desprender-se... Na vida, ninguém joga com cartas marcadas, e tem que aprender a perder e a ganhar.

O passado passou: não espere que o devolvam.

Também não espere reconhecimento ou que saibam quem você é. A vida segue para frente, nunca para trás. Se você anda pela vida deixando portas abertas, nunca poderá desprender-se, nem viver o hoje com satisfação.

Namoros ou amizades que não se fecham, possibilidades de regresso a quê? Necessidade de esclarecimentos, palavras que não foram ditas, silêncios...

Se você pode enfrentá-los agora, que o faça! Não por orgulho ou soberba, mas porque você já não se encaixa ali, naquele lugar, naquele coração, naquela casa, naquele escritório, naquele cargo...

Você já não é o mesmo que foi há dois dias, há três meses, há um ano... Portanto, nada tem que voltar. Feche a porta, vire a página, feche o círculo! Você nunca será o mesmo, nem o mundo à sua volta, porque a vida não é estática.

É para sua saúde mental, é ter amor por você mesmo, desprender-se do que já não está em sua volta. Lembre-se de que nada nem ninguém é indispensável. É um trabalho pessoal aprender a viver com o que dói, deixar ir-se.

É um processo de aprender a desprender-se.

Isso o ajudará definitivamente a seguir para a frente, com tranquilidade.

Essa é a vida!!!


Paulo Coelho

ALTERIDADE, SUBJETIVIDADE E GENEROSIDADE

(Rob Gonsalves)



ALTERIDADE, SUBJETIVIDADE E GENEROSIDADE



A dificuldade, dentro da ótica neoliberal, é trabalhar a dimensão da alteridade. O que é alteridade? É ser capaz de apreender o outro na plenitude da sua dignidade, dos seus direitos e, sobretudo, da sua diferença. Quanto menos alteridade existe nas relações pessoais e sociais, mais conflitos ocorrem.


A nossa tendência é colonizar o outro, ou partir do princípio de que eu sei e ensino para ele. Ele não sabe. Eu sei melhor e sei mais do que ele. Toda a estrutura do ensino no Brasil, criticada pelo professor Paulo Freire, é fundada nessa concepção. O professor ensina e o aluno aprende. É evidente que nós sabemos algumas coisas e, aqueles que não foram à escola, sabem outras tantas, e graças a essa complementação vivemos em sociedade.


Possivelmente, a cozinheira do meu convento sabe muitas coisas que não sei, e eu sei muitas coisas que ela não sabe. Mas se pesar na balança, e perguntar quem pode prescindir do conhecimento do outro, tenho certeza de que não posso prescindir da culinária dela para sobreviver. E ela, seguramente, pode prescindir da minha filosofia e teologia para sobreviver.


Numa sociedade de tamanho apartheid social como a brasileira, predomina a concepção de que aqueles que fazem serviço braçal não sabem. No entanto, nós que fomos formados como anjos barrocos da Bahia e de Minas, que só têm cabeça e não têm corpo, não sabemos o que fazer das mãos. Passamos anos na escola, saímos com Ph.D., porém não sabemos cozinhar, costurar, trocar um equipamento elétrico em casa, identificar o defeito do automóvel... e nos consideramos eruditos. E o que é pior, não temos equilíbrio emocional para lidar com as relações de alteridade. Daí por que, agora, substituíram o Q.I. para o Q.E., o Quociente Intelectual para o Quociente Emocional. Por quê? Porque as empresas estão constatando que há, entre seus altos funcionários, uns meninões infantilizados, que não conseguem lidar com o conflito, discutir com o colega de trabalho, receber uma advertência do chefe e, muito menos, fazer uma crítica ao chefe.


Bem, nem precisamos falar de empresa. Basta conferir na relação entre casais. Haja reações infantis...


Quem dera que fosse levada à prática aquela ideia de, pelo menos a cada três meses, cada setor de trabalho da empresa fazer uma avaliação, dentro da metodologia de crítica e autocrítica. E que ninguém ficasse isento dessa avaliação. Como Jesus um dia fez, ao reunir um grupo dos doze e perguntar: “O que o povo pensa de mim?” E depois acrescentou: “E o que vocês pensam de mim?”


Quem de nós é capaz disso? Sempre acho que o outro pensa de mim aquilo que eu gostaria que pensasse. E morro de medo de ele falar aquilo que realmente pensa. Por isso mantenho o meu ego aprumado, pois, se ele falar, verei no olhar dele uma imagem que não é aquela que eu gostaria de projetar.


A questão da alteridade é séria. Não temos mais alteridade com a natureza. Essa é uma perda irreversível da nossa civilização. Não sei se um dia será resgatada, duvido muito. A nossa relação com a natureza é de sujeito para objeto. Só temos relação de sujeito a sujeito, como o índio tem, até os cinco anos de idade. Veja o exemplo de uma criança lidando com um cachorro bravo. Ela monta no cachorro como se fosse cavalo, enfia a mão na boca, sem risco, porque o cachorro percebe que a relação é de alteridade. É de sujeito para sujeito.


A partir dos cinco anos, perdemos a alteridade frente ao animal e ele percebe. A relação passa a ser de sujeito para objeto. O índio não. Ele mantém com a árvore, o rio, a mata, uma relação de sujeitado para sujeito. Daí a dificuldade dos teólogos cristãos de entenderem. "Ah, isso é animismo, isso é superstição". Não, isso é relação de alteridade. Ou seja, o outro é tão sagrado e dotado de dignidade e direitos quanto eu.


Eis a dificuldade que temos de entender o outro na sua dimensão. Mesmo nas filosofias progressistas, há sempre alguém marginalizado. O marxismo, por exemplo, convoca a classe trabalhadora como sujeito histórico, mas não os índios, não os desempregados, que no século passado eram chamados de lumpemproletariado. Em todas as culturas há sempre um setor secundário, considerado objeto, não sujeito histórico.


Quem, a meu ver, na cultura ocidental, melhor enfatizou a radical dignidade de cada ser humano, inclusive a sacralidade, foi Jesus. O sujeito pode ser paralítico, cego, imbecil, inútil, pecador, mas ele é templo vivo de Deus, é imagem e semelhança de Deus. Isso é uma herança da tradição hebraica. Todo ser humano, dentro da perspectiva judaica ou cristã, é dotado de dignidade pelo simples fato de ser vivo. Não só o ser humano, todo o Universo. Paulo, na epístola aos romanos, assinala: “Todo a Criação geme em dores de parto por sua redenção". Os católicos rezam no Credo "creio na ressurreição da carne". Hélio Pellegrino dizia que não há nada mais revolucionário do que proclamar a ressurreição da carne. Portanto, a ressurreição não é do espírito. A carne representa a materialidade do Universo.


Não podemos, pois, partir do princípio de que isso aqui é o fim da história, como quer Fukuyama, ideólogo do neoliberalismo. A nossa humanidade é muito recente, neste Universo de 15 bilhões de anos. Há apenas 2 milhões de anos apareceu o ser humano. É absurdo achar que esse modelo neoliberal de sociedade é definitivo. Basta dizer que um fator tão natural e elementar, como a necessidade animal de comer, ainda é privilégio entre os 6 bilhões de habitantes do planeta. Sobretudo no Brasil. Aqui o escândalo é maior. Estamos entrando no século XXI, convivendo com a fome num país que tem potencial de três colheitas por ano. Os europeus estão vindo plantar uva em Pernambuco, porque em nenhum lugar da Europa dá, como ali, duas ou três safras de uva por ano. Somos o maior produtor mundial de frutas, o sexto produtor mundial de alimentos, e possivelmente o único país do planeta, com dimensão continental, sem nenhuma catástrofe natural. Não temos furacão, ciclone, maremoto, vulcão ou deserto. Nosso único problema é que não temos governo. Por culpa nossa, que votamos mal.


Nossas concepções éticas são forjadas por um processo social onde o capital, um bem finito, tem mais prioridade do que os bens infinitos - a dignidade, a ética, a liberdade, a paz, a experiência espiritual etc.


Estamos perdendo a vida interior, e entrando em outra anomalia, a hipertrofia do olhar e a atrofia do escutar. Estamos perdendo a experiência do silêncio. A perda da experiência do silêncio é a perda da possibilidade de encontro consigo mesmo. Quanto menos apreensão tenho do meu ser, mais dependente fico do meu ter. A ponto de a relação ser humano-mercadoria-ser humano se inverter. Passa a ser mercadoria-ser humano-mercadoria. Se chego na sua casa de BMW, tenho um valor A. Se chego de ônibus, eu tenho um valor Z. Sou a mesma pessoa, mas a mercadoria que reveste o meu ser humano passa a ter mais valor do que eu, e passa a me imprimir valor. É a síndrome da grife. O bem que eu porto é que imprime valor à minha qualidade como ser humano.


Dentro desse quadro, o desafio que se coloca para nós é como transformar essas cinco instituições pilares da sociedade em que vivemos: família, escola, Estado (o espaço do poder público, da administração pública), Igreja (os espaços religiosos) e trabalho. Como torná-los comunidades de resgate da cidadania e de exercício da alteridade democrática? O desafio é transformar essas instituições naquilo que elas deveriam ser sempre: comunidades. E comunidades de alteridade.


Aqui entra a perspectiva da generosidade. Só existe generosidade na medida em que percebo o outro como outro e a diferença do outro em relação a mim. Então sou capaz de entrar em relação com ele pela única via possível – porque, se tirar essa via, caio no colonialismo, vou querer ser como ele ou que ele seja como sou - a via do amor, se quisermos usar uma expressão evangélica; a via do respeito, se quisermos usar uma expressão ética; a via do reconhecimento dos seus direitos, se quisermos usar uma expressão jurídica; a via do resgate do realce da sua dignidade como ser humano, se quisermos usar uma expressão moral. Ou seja, isso supõe a via mais curta da comunicação humana, que é o diálogo e a capacidade de entender o outro a partir da sua experiência de vida e da sua interioridade.


A nossa identidade é construída pela nossa história. A minha história é a minha história, e ninguém terá uma história idêntica à minha. E é isso que faz a minha identidade.


Quando eu estava preso na ditadura, vivi uma experiência pela qual nunca passei antes nem depois. Foi tão marcante, que nunca mais esqueci, e talvez isso me faça entender um pouco melhor os povos indígenas hoje, porque eles, com muita frequência, vivem essa experiência.


Fiquei algumas semanas privado da possibilidade de ver o meu rosto num espelho. É uma experiência terrível: não se ver no espelho. E cheguei a uma conclusão que me pareceu absurda, mas que pode ser constatável por qualquer pessoa. Nenhum de nós, por mais que se olhe no espelho ao longo da vida, guarda a memória das suas feições. Sei como você é porque estou olhando-o agora, mas você não sabe como são as suas feições, a não ser quando se olha no espelho. É como se a natureza quisesse nos dizer que fomos feitos para olhar o outro, e não a si próprio.


Como os povos indígenas têm pouca relação com o espelho, possivelmente têm essa possibilidade de desenvolver o olhar para o outro, mais do que para si mesmo. Isso deve ter alguma influência. É uma experiência empírica minha. Mas que me levou a pensar o seguinte: “Como me espelho no olhar do outro? Como o outro se espelha no meu olhar?” Só posso saber isso pelo caminho mais curto - o diálogo, que é a possibilidade de expressarmos o que somos e sentimos, mais do que aquilo que pensamos. E, através dessa expressão, começarmos a apreender a riqueza do grupo social, da comunidade que nós formamos.


Frei Betto



http://www.freibetto.org/index.php/artigos/72-alteridade

A tradicional exclusão da mulher na esfera do trabalho





A TRADICIONAL EXCLUSÃO DA MULHER NA ESFERA DO TRABALHO
























No campo do trabalho, a exclusão da mulher não encontra explicação nas conjunturas econômicas, pois suas raízes estão fincadas em matrizes diversificadas, a exemplo dos interesses do patriarcado em manter a mulher distante do patrimônio e numa relação hierárquica inferior, imputando-lhe a atribuição de prestar serviço social gratuito, de importante relevância para a sociedade pensada para o homem. A desconstrução dessa forma de exclusão da mulher e sua integração no mundo do trabalho se dão a partir do século XIX através do empenho e da luta feminista travada na sociedade mundial.

De acordo à narrativa histórica de Michel (1983), a penetração da mulher no mercado de trabalho se dá pela via da filantropia que é usada pela mulher da classe dominante como reação para sair do isolamento do lar. Segundo a autora, a importância dada à vida familiar e à casa pelas classes médias, desde o século XVII, fortaleceu a ideologia dos papéis domésticos e educativos para o feminino. De igual modo, as mulheres dos meios populares reagem ao isolamento do lar, buscando alternativas de forma coletiva. Assim, saem juntas para exigir a paz, e como domésticas, denunciam ao parlamento seus horários exaustivos, sufocantes, enquanto as comerciantes protestam contra as prisões por dívidas.

Como se pode observar, a quebra do isolamento do lar e a participação da mulher no espaço público se deram por um processo de reações e conquistas que se arrasta até os dias atuais. Até mesmo a sua iniciação no trabalho remunerado, que se deveu a uma necessidade do capital de ampliar o seu consumo, ocorreu de forma desigual, pois ela não foi colocada no mercado apenas na condição de força de trabalho, mas também na de mulher estigmatizada e vítima de relações desumanas na esfera privada. Assim, como observam Bruschini e Rosemberg (1982), a atuação da mulher no mercado de trabalho se dá, até os dias atuais, em condições visivelmente desiguais e excludentes. O preconceito de inferioridade designado ao sexo feminino, durante séculos – através da religião, das leis, da escola e da família, onde, cotidianamente, a própria mulher reproduz a superioridade masculina através da educação familiar ou informal – é apropriado, inclusive, pelo capital e reproduzido nas relações de trabalho pelo mesmo sistema capitalista, que convoca a mulher para o mercado de trabalho remunerado e que a aceita como trabalhadora legítima.

No mercado, dada a sua condição de mulher (paciente, obediente, dedicada etc.), vende a sua força de trabalho a preço mais baixo: o seu trabalho é considerado ajuda no orçamento familiar; concentra as atividades em setores extensivos do doméstico, a exemplo da educação, saúde, assistência social, enfermagem e têxtil; desenvolve tarefas dificultosas, que o homem, muitas vezes, se nega a fazer; e permanece distante das esferas de comando e decisão entre os próprios trabalhadores.

Na classe dos trabalhadores, a situação de desigualdade se repete. Os preconceitos que favorecem a reprodução de sua inferioridade (mãe, dócil, frágil, dedicada etc.) são apropriados pelos colegas masculinos, que, ao invés de acolhê-la como companheira, parceira, indivíduo, aceita-na na condição particular de mulher (Pateman, 1993).

Na interseção do público e do privado, a desvantagem feminina é total. O homem, de modo geral, ainda continua ausente na divisão das tarefas domésticas. Por não ter conquistado a eqüidade de gênero na esfera privada, ou seja, a participação do masculino nas tarefas da casa, a mulher assume uma carga de trabalho no espaço público semelhante ou mais exaustiva do que a do trabalhador masculino, e no âmbito privado cabe-lhe a responsabilidade da labuta da casa, do preparo do alimento, do cuidado dos filhos e sua educação informal, do cuidado dos velhos da família, da saúde dos familiares e, evidentemente, da reprodução biológica e física da força de trabalho (Bruschini, 1990). A contradição na super exploração das múltiplas jornadas de trabalho desempenhadas pela mulher se constrói no fato de que, mesmo se sacrificando para conciliar as várias tarefas cotidianas, essa trabalhadora descobre na esfera pública a trilha da sociabilidade, possibilitada pelo trabalho coletivo que lhe permite desconstruir preconceitos secularmente designados ao ser mulher e substituí-los por suas reais qualidades. No espaço da sociabilidade do trabalho, ela toma ciência de que pode gerenciar a própria vida, pode exercer a chefia da família e, através do convívio coletivo, livra-se da timidez, aprende a sorrir e a criar sonhos (Fischer, 1997).

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Parte do artigo: GÊNERO E EXCLUSÃO SOCIAL, de Izaura Rufino Fischer e Fernanda Marques. Publicado na revista da Fundação Joaquim Nabuco, nº 113, de 2001, disponível em http://www.fundaj.gov.br/tpd/113.html .

Canção do Tamoio





Canção do Tamoio
Gonçalves Dias
(fragmento)






I
Não chores, meu filho;
Não chores, que a vida
É luta renhida:
Viver é lutar.
A vida é combate,
Que os fracos abate,
Que os fortes, os bravos,
Só pode exaltar.

(...)

X
As armas ensaia,
Penetra na vida;
Pesada ou querida,
Viver é lutar.
Se o duro combate
Os fracos abate
Aos fortes, aos bravos,
Só pode exaltar.

domingo, 17 de outubro de 2010

Resenha - Exemplo 3






Um gramático contra a gramática
Resenha por Gilberto Scarton

     Língua e Liberdade: por uma nova concepção da língua materna e seu ensino (L&PM, 1995, 112 páginas), do gramático Celso Pedro Luft, traz um conjunto de ideias que subverte a ordem estabelecida no ensino da língua materna, por combater, veemente, o ensino da gramática em sala de aula.

     Nos 6 pequenos capítulos que integram a obra, o gramático bate, intencionalmente, sempre na mesma tecla - uma variação sobre o mesmo tema: a maneira tradicional e errada de ensinar a língua materna, as noções falsas de língua e gramática, a obsessão gramaticalista, inutilidade do ensino da teoria gramatical, a visão distorcida de que se ensinar a língua é se ensinar a escrever certo, o esquecimento a que se relega a prática linguística, a postura prescritiva, purista e alienada - tão comum nas "aulas de português".

     O velho pesquisador apaixonado pelos problemas da língua, teórico de espírito lúcido e de larga formação linguística e professor de longa experiência leva o leitor a discernir com rigor gramática e comunicação: gramática natural e gramática artificial; gramática tradicional e linguística; o relativismo e o absolutismo gramatical; o saber dos falantes e o saber dos gramáticos, dos linguistas, dos professores; o ensino útil, do ensino inútil; o essencial, do irrelevante.

     Essa fundamentação linguística de que lança mão - traduzida de forma simples com fim de difundir assunto tão especializado para o público em geral - sustenta a tese do Mestre, e o leitor facilmente se convence de que aprender uma língua não é tão complicado como faz ver o ensino gramaticalista tradicional. É, antes de tudo, um fato natural, imanente ao ser humano; um processos espontâneo, automático, natural, inevitável, como crescer. Consciente desse poder intrínseco, dessa propensão inata pela linguagem, liberto de preconceitos e do artificialismo do ensino definitório, nomenclaturista e alienante, o aluno poderá ter a palavra, para desenvolver seu espírito crítico e para falar por si.

     Embora Língua e Liberdade do professor Celso Pedro Luft não seja tão original quanto pareça ser para o grande público (pois as mesmas concepções aparecem em muitos teóricos ao longo da história), tem o mérito de reunir, numa mesma obra, convincente fundamentação que lhe sustenta a tese e atenua o choque que os leitores - vítimas do ensino tradicional - e os professores de português - teóricos, gramatiqueiros, puristas - têm ao se depararem com uma obra de um autor de gramáticas que escreve contra a gramática na sala de aula.



Resenha - Exemplo 2





Aprenda a contemplar os astros Manual ensina os primeiros passos para quem deseja observar o universo

RIDPATH, Ian (trad.: Maria Luiza X. de A. Borges) Guia ilustrado Zahar – Astronomia. Rio de Janeiro, 2007, Jorge Zahar


Por Igor Waltz Ciência Hoje On-line

Para observar os astros não é preciso ser astrônomo ou estar munido dos mais avançados equipamentos, como telescópios movidos por computadores com tecnologia de produção de imagens. Um simples binóculo ou a observação a olho nu já são suficientes para dar o primeiro passo. Os aficionados ou curiosos podem aprender essa ou outras dicas no livro Guia ilustrado Zahar – Astronomia, do autor inglês Ian Ridpath, membro da Real Sociedade Astronômica britânica.

Ridpath publicou diversos livros sobre astronomia, entre eles o Norton's Star Atlas, considerado por especialistas uma das melhores obras sobre observação do céu. Ao contrário de seus livros anteriores, o Guia ilustrado destina-se acima de tudo àqueles que estão começando a se aventurar por esse ramo da ciência.

Na primeira parte do guia, o autor constrói um panorama histórico da astronomia desde os primórdios, com os babilônios e sua intrínseca relação com a superstição e a astrologia, e os gregos, que fizeram os primeiros estudos sobre os princípios físicos por trás do comportamento dos astros. Ridpath ainda analisa, de forma breve e direta, os avanços tecnológicos durante a Renascença, as descobertas feitas nos séculos 19 e 20, as primeiras tentativas de se entrar em órbita, a exploração do Sistema Solar, a corrida espacial, a era das estações e ônibus espaciais e as tecnologias mais modernas aplicadas à astronomia.

A obra também ajuda os principiantes a se familiarizar com a parte teórica da astronomia. Por meio de gráficos e fotografias, Ridpath explora esse campo científico e faz um verdadeiro mapeamento do espaço. O autor explica as diversas teorias sobre a formação do universo (entre elas o Big Bang), o surgimento das galáxias, a classificação das estrelas, a composição do Sistema Solar e outros fenômenos que fazem parte da dinâmica celeste.

A segunda parte do guia se destina a mostrar aos leitores fundamentos mais práticos da observação dos astros. Ridpath apresenta os tipos de equipamento disponíveis, como binóculos e telescópios, e seu funcionamento. Além disso, o livro traz mapas de estrelas para auxiliar os observadores e calendários com datas de luas cheias, eclipses e passagens de corpos celestes próximo à Terra até o ano de 2015.

Não se trata exatamente de uma leitura linear, e sim de um guia consultivo. O livro pretende ser um ponto de apoio para aqueles que querem aprender a desbravar o espaço sem sair do conforto do quintal de casa. Munidos de equipamentos simples, observadores amadores podem detectar mudanças no brilho de corpos celestes, registrar passagens de chuvas de meteoros e analisar fenômenos atmosféricos.

A ideia do Guia ilustrado é mostrar ao leitor o mundo novo que ele pode descobrir ao observar mais atentamente o céu. Ainda que não apresente novidades para os que já dominam o tema, o autor realiza um trabalho bastante didático, com uma linguagem simples, sem ser, no entanto, superficial. Além da curiosidade, o livro também busca suscitar questões como: “Estaríamos sozinhos no universo?”. De maneira instigante, Ridpath consegue envolver o leitor, tratando de um tema que por si só é capaz de mexer com a imaginação de muitas pessoas.

Resenha - Exemplo 1





LAJOLO, Marisa. Literatura: Leitores e Leitura. São Paulo: Moderna, 2001
RESENHA DE ANDRÉ GAZOLA


EU JÁ TINHA DECIDO ANTES DE TERMINAR O SEMESTRE: NAS FÉRIAS, EU IA DAR UM TEMPO NAS LEITURAS, E LER UM POUCO MAIS.

ACABEI AGORA POUCO DE LER ESSE SIMPÁTICO LIVRINHO DA FAMOSA PROFESSORA DA UNICAMP. A SURPRESA É QUE ELE CONSEGUIU FAZER UMA CONFUSÃO TREMENDA COM O CONCEITO QUE EU TINHA DE LITERATURA.

EXPLICO. ATRAVÉS DE 15 CAPÍTULOS DE CONVERSA DIRETA COM O LEITOR E ANÁLISE DE ALGUNS PERÍODOS HISTÓRICOS, JUNTAMENTE COM AS DIVERSAS FORMAS DE LITERATURA QUE OS ACOMPANHARAM, MARISA QUESTIONA AQUELA VISÃO ERUDITA DO CONCEITO DE LITERATURA: APENAS LIVROS; APENAS CLÁSSICOS; APENAS AUTORES “BONS”.

ELA PRETENDE, ATRAVÉS DA AMOSTRA DE EXEMPLOS LITERÁRIOS DE 25 SÉCULOS, DESDE PLATÃO E ARISTÓTELES ATÉ O MAIS NOVO BEST-SELLER, MOSTRAR QUE A LITERATURA NÃO PODE SER DEFINIDA, OU MELHOR, PODE SIM, MAS SOMENTE PELO PRÓPRIO LEITOR, INDIVIDUALMENTE E NAQUELE INSTANTE DA SUA VIDA.

COM UMA LINGUAGEM MUITO LEVE, BEIRANDO, MUITAS VEZES, UM PAPO ENTRE ADOLESCENTES, A AUTORA UTILIZA TRECHOS DE MÚSICAS, POEMAS, OBRAS, PICHAÇÕES, CANTIGAS E HISTÓRIAS POPULARES CONHECIDAS PARA ILUSTRAR QUE LITERATURA É TUDO ISSO, NÃO APENAS AQUILO QUE OS CÍRCULOS ACADÊMICOS PRECONCEITUOSOS VIVEM NOS DIZENDO.

SER OU NÃO SER LITERATURA É ASSUNTO QUE SE ALTERA COM O TEMPO E DESPERTA PAIXÕES.

ATÉ UM CONCEITO QUE É ENSINADO NAS ESCOLAS E INCLUSIVE NA FACULDADE É DESMENTIDO PELA AUTORA:
* NÃO É O USO DA LINGUAGEM QUE DEFINE SUA LITERARIEDADE, MAS A RELAÇÃO QUE AS PALAVRAS ESTABELECEM COM O CONTEXTO, COM A SITUAÇÃO DE LEITURA.
* NÃO SE PODE FALAR EM DISTINÇÕES RÍGIDAS E PRÉ-ESTABELECIDAS ENTRE LINGUAGEM LITERÁRIA, E POR EXEMPLO, LINGUAGEM COLOQUIAL. O QUE TORNA QUALQUER LINGUAGEM LITERÁRIA OU NÃO, É A SITUAÇÃO DE USO.
* QUALQUER UM QUE JÁ TENHA ESTUDADO UM POUCO DE LITERATURA SABE QUE AÍ ESTÁ UMA REVOLUÇÃO CONSIDERÁVEL NAS BASES DA TEORIA LITERÁRIA ENSINADA NAS ESCOLAS.

ALÉM DE TUDO ISSO, HÁ UMA ANÁLISE DA LITERATURA DO SÉC. XX E XXI, COISA QUE EU NÃO TINHA VISTO EM LIVROS AINDA. BASICAMENTE, SOBRE A PRODUÇÃO LITERÁRIA ATUAL, DIZ-SE O SEGUINTE:
* OCORREU UMA GLOBALIZAÇÃO DA LITERATURA. NUNCA FOMOS TÃO TRADUZIDOS E NUNCA TRADUZIMOS TANTO (LEMBRE-SE, NOVELAS DE TV TAMBÉM SÃO CONSIDERADAS LITERATURA);
* DEVIDO AO AUMENTO DO MERCADO, HÁ LITERATURA DE TODAS IDENTIDADES: INFANTIL, DE AUTORIA FEMININA, NEGRA, INDÍGENA, HOMOSSEXUAL (ELAS SEMPRE EXISTIRAM, MAS AGORA ADQUIRIRAM SEU ESPAÇO, FORAM DESMARGINALIZADAS);
* ASSIM, HÁ A EXPANSÃO E DEMOCRATIZAÇÃO DO CONCEITO DE LITERATURA;
* A LITERATURA DO SÉC. XXI É MARCADA PELA METALINGUAGEM E PELA INTERTEXTUALIDADE.

PARA TERMINAR, UMA FRASE DE FERNANDO PESSOA QUE ILUSTRA MUITO BEM A IDEIA DA OBRA, DE QUE NÃO APENAS LIVROS DEVEM SER CONSIDERADOS LITERATURA:
LIVROS NADA MAIS SÃO DO QUE PAPÉIS PINTADOS COM TINTA.